En esta lección veremos el último de los estados financieros que debe examinar, antes de terminar explicando cómo poner en común todo su análisis y decidir qué negociar.
En cuenta de resultados mide los resultados financieros de la empresa en un plazo determinado. Se basa en una ecuación contable fundamental:
Ingresos = ingresos - gastos
En efecto, la cuenta de resultados es un cuadro de mando contable que ilustra la rentabilidad futura de la empresa, comparando la valor de las ventas realizadas con el coste de hacerlas. Está claro que si hacer una venta te cuesta más de lo que ganas con ella, tienes un fallo fundamental en tu modelo de negocio.
Es posible que en la cuenta de resultados aparezcan las siguientes partidas:
- Ventas netas: la venta de bienes y servicios a los clientes
- Coste de las ventas: el coste de producción de los productos vendidos. Un fabricante, por ejemplo, incluiría las materias primas, la mano de obra y los gastos generales de fabricación
- Beneficio bruto: se define como los ingresos totales menos el coste de las mercancías vendidas
- Gastos de venta, generales y administrativos: los gastos operativos de la empresa. La evolución de estos gastos se considera un buen indicador de la eficacia del equipo directivo.
- Ingresos de explotación: beneficios de la empresa antes de intereses, impuestos y partidas especiales
- Gastos por intereses: demuestra los empréstitos de una empresa
- Ingresos antes de impuestos: Beneficios antes de impuestos. Es un buen indicador de la rentabilidad
- Impuestos sobre la renta: una estimación del impuesto sobre la renta que la empresa prevé pagar durante el período declarado
- Gastos extraordinarios: amortizaciones contra ingresos, por ejemplo de reestructuraciones o actividades interrumpidas
- Ingresos netos: la cuenta de resultados, que demuestra la rentabilidad de la empresa (o sus pérdidas)
Completar el análisis
Así pues, una vez estudiados todos los datos y demás información que rodea a la empresa, por fin ha llegado el momento de ponerlo todo en común. Como recordará, el objetivo es valorar la empresa, para poder evaluar si actualmente parece sobrevalorado o infravalorado.
Llegados a este punto, debería formarse una opinión sobre si la empresa parece posicionada para el crecimiento o no. ¿Tiene potencial oculto, ¿o hay escollos en el camino que queda por recorrer? Básicamente, se trata de descubrir cualquier factor que pueda influir en el futuro de la empresa y que los mercados aún no hayan tenido en cuenta.
Esta fase del proceso analítico no es una ciencia exacta. Se trata más bien de sentarse y considerar todas las pruebas en su conjunto, siendo lo más objetivo posible.
Si bien la ‘intuición’ puede jugar un papel importante, es vital considerar si está permitiendo que cualquier prejuicios personales o apego emocional que influyan en su juicio. Por ejemplo, todos tenemos nuestras marcas favoritas, pero tu amor por los productos de una empresa concreta no convierte automáticamente las acciones en una buena inversión.
Puede obtener más información sobre cómo evitar los prejuicios y otras influencias emocionales en nuestro curso ‘La psicología del trading’.
Selección de valores
Con el tiempo, desarrollará sus propios métodos preferidos para elegir con qué operar. Las opiniones difieren sobre qué datos y ratios son los más significativos, aunque algunos suelen considerarse importantes.
Por ejemplo, mencionamos el deuda/fondos propios anteriormente en este curso, y también puede consultar precio/ventas, Una medida de valoración que se calcula dividiendo la capitalización bursátil de una empresa por la cifra de ingresos más reciente.
Dado que el nivel del precio de la acción es fundamental para el análisis fundamental, muchos analistas utilizan ratios que incluyen el precio actual. Tenga en cuenta que el precio de las acciones de una empresa es igual a su capitalización bursátil dividida por el número de acciones emitidas.
Actuar en función de su análisis
Una vez seleccionada una acción que, en su opinión, tiene potencial, la única decisión que queda por tomar es cómo negociarla. Esto tiene dos aspectos:
¿Vas a ir largo o corto (comprar o vender)?
¿Harás un a corto plazo comerciar o invertir para el a largo plazo
La primera consiste simplemente en decidir si espera que el precio de la acción suba o baje. La segunda depende tanto de sus propios objetivos -un beneficio rápido, o crecimiento gradual e ingresos por dividendos- como de sus expectativas sobre la empresa.
Pregunta
Supongamos que desea operar a corto plazo, en lugar de mantener una acción como inversión a largo plazo. Ha analizado dos empresas que parecen tener potencial de crecimiento en el futuro:
- La empresa A ha mostrado una tendencia sostenida de aumento gradual de los beneficios en los últimos cinco años
- Los ingresos netos de la empresa B se han visto afectados recientemente por un gasto extraordinario, lo que ha asustado a los inversores y ha provocado una oleada de ventas que ha afectado al precio de las acciones.
¿Cuál de estos valores se ajusta mejor a sus objetivos?
- a Empresa A
- b Empresa B
- c A o B
- d Tampoco